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Abrasada

Voy a tener que encontrar una solución
estoy muriéndome de hambre
como cualquier cosa
un pedazo de pan
una galleta de agua
un sorbo de leche
granola
un sorbo de jugo de naranjas
una empanada
una ensalada de lechugas donde mi hermana
un café y un cigarrillo donde mi otra hermana
un pan tostado sin mantequilla
una taza de té
un ave palta donde mismo y para todo el día

me crujen las tripas
y tú no llamas
y tú no vienes a decirme que me amas
que te importo más que nada en el mundo
que no te importa nada,
ni tus estudios
ni las consecuencias
ni el dinero
que lo único que quieres
que lo único que te importa

¡es estar conmigo abrazada!

(Claudio Bertoni)

Mide Tus Palabras

Si la realidad
perceptible por los sentidos
se quitara los cinco guantes que la enfundan
verías con las manos vacías
lo que hacen conmigo
tus simples palabras de aire
imposibles de asir o fotografiar
y que profieres sin una huincha
de medir la consideración

(Claudio Bertoni)

"¿por qué no me mato?" (Cioran)

si muriera uno sólo
pero tienen que morir también las manos
los pelos
en mi caso las pecas
la enorme cantidad de pecas
que me cubre la cara y los brazos
las uñas que son duras tien que morir también
y los treinta y dos dientes que son más duros todavía
Tienen que morir todos los huesos ¿se imaginan?
y las venas las correosas venas
tiene que morir también
toda esa piel tiene que morir
y todos los pelos
con su vaivén de huiros
tienen que morir también
Todo tiene que morir
y forma un taco muy difícil de morir
muy hosco
muy trancado
un tapón indestructible casi
mudo
taimado
muy difícil de sacar
muy difícil de matar.

( Claudio Bertoni)

El Ciego

llamo y llamo
y tú no estás
sé que no estás
pero sigo llamando
por lo menos el teléfono suena ahí donde no estás
pero donde sueles estar
en el espacio que sueles ocupar
en el aire que sueles llenar
en las sillas que sueles tocar
en los muebles que sueles tocar
en la cama que sueles ocupar
en el teléfono que sueles contestar
y tomar en tu mano
y acercar a tu boca.
llamo y toco ése lugar.
yo soy el alma el corazón y el ¡ay!
del grito que toca ese lugar.

(Claudio Bertoni)

En que quedamos

estoy solo
pero no estoy tan solo
Dios está conmigo
pero como Dios no existe
estoy más solo todavía

(Otra vez Bertoni)

Soñar no cuesta nada

siempre miraba en la puerta
en el suelo a la entrada
por si había algún papelito
por si se te había ocurrido pasar
por si habías sentido la necesidad de pasar
y siempre que volvía de Viña
tenía el sueño de encontrarte ahí
sentada en la puerta
sentada en la escalera
y siempre te saludaba
y así me aliviaba,
en una ínfima medida me aliviaba.

también cuando los perros ladraban mucho
pensaba que eras tú
que podías ser tú
porque así le ladran los perros a las personas que no conocen
y el viento en las ramas del damasco
y en las hojas
y el viento en las plantas
también eras tú
también podías ser tú
y los perritos que vienen a pedir cáscaras de queso
también podías ser tú
pero nunca fuiste tú

nunca en ninguno de estos casos fuiste tú
siempre fue el viento
y los perritos
y los pasos de otras personas
y los ladridos para otras personas
y ya no te confundo con los pies de los perritos
y ya no te confundo con el viento entre las ramas
y ya no te confundo con el viento entre las hojas
y ya no te confundo con el viento entre las plantas
y ya no te confundo conmigo
y ya no me confundo contigo
y ya no nos confundo a los dos

(Claudio Bertoni, nuevamente)


Resulta

Ahora resulta que tengo cáncer
Ahora resulta que voy a la gruta
de Lourdes
Ahora resulta que no tengo
cáncer
Ahora resulta que tengo fe
Ahora resulta que voy a
una orgía
Ahora resulta que no tengo fe
Ahora resulta que
soy un desprejuiciado
Ahora resulta que soy
un desgraciado
Ahora resulta que tengo cáncer
de nuevo
Ahora resulta que voy a la gruta de Lourdes de nuevo
Ahora resulta que no resulta
¡Ahora resulta que Dios
es un picado!

(Claudio Bertoni)